martes, 21 de agosto de 2007

Un día inesperadamente positivo

ayer -día 20- recibí la citación para ir a renovar mi permiso permanente de residencia, papeles que había presentado el 22 de enero, se lo tomaron con calma pero llegó.
donde en el típico e impersonal lenguaje burocrático me informaban que debía presentarme el 14 de agosto.
requisito que evidentemente no podía cumplir.
así que reuní lo que me pedían sin cuestionar nada, ni siquiera el enigmático "3 fotografías tamaño carnet, en color, con fondo blanco (si procede)".
(intenté pensar en que caso no "procedería", pero no encontré ninguna excepción).
el lugar ya lo conocía de cuando pedí un permiso para viajar en febrero o marzo, era espantoso y la fila interminable.
busqué en internet, y la explicación era sencilla: antiguamente fue el hospital de una cárcel.
por eso aunque en gran parte está remodelado, tiene unas vibraciones que dan ganas de salir corriendo.
me acosté con esa preocupación del trámite que tenía por delante, y me olvidé de poner el despertador.
me desperté con el reloj interno a la hora exacta, y como no era optimista de poder terminar en el día pensé que era mejor ir por la tarde a ver el panorama.
llevé el diario, un libro, 2 paquetes de cigarrillos y toneladas de resignación.
pero al ir acercándome no veía la multitud multicolor esperada, es más, no había nadie afuera.
pregunté y me dijeron que pase directamente adentro.
sólo tenía 2 personas delante, un chino adolescente que desconocía las virtudes del desodorante, y un polaco con pantalones a cuadros que le llegaban arriba de los tobillos, que miraba sonriendo.
me tocó el turno, y una empleada amabilísima me atendió rápido y con eficacia.
pasé a poner la huella, y otra funcionaria encantadora en la misma línea.
sólo faltó que me ofrecieran un café.
parecía que hubiera una cámara oculta, o una broma, pero en 15 minutos salía por la puerta con el trámite cumplido.
estaba radiante, y en casa consulté los precios para viajar a Baires en diciembre.
hacía un mes estaban más que caros, y casi todos los vuelos completos, pero hoy apareció una oferta casi a mitad de precio.
así que lo reservé.
meses dándole vueltas a estos dos temas, y en menos de dos horas: resueltos.

domingo, 19 de agosto de 2007

martes, 7 de agosto de 2007

trastos viejos

una vez al mes el Ayuntamiento organiza la recogida de "muebles y trastos viejos", una categoría con límites bastante imprecisos pero no incluye personas.
así que hoy, ejerciendo de ciudadano responsable, me dediqué a hacer 4 viajes 4 del tercer piso a la calle y vuelta. Se dice pronto pero el esfuerzo ha sido notable.
llevaba una semana decidiendo que sí y que no, y se fueron para no volver: un equipo de música, con sus respectivos parlantes y control remoto, una estantería, una mesa, una Tv vieja, y maderas que alguna vez formaron parte de algo.
ya puedo ver por la ventana el proceso contario, gente que este momento está recorriendo el barrio por si encuentran algo últil, (la Tv ya no está), en un rato pasarán los gitanos con sus furgonetas buscando chatarra y/o cosas de metal, otras personas recorriendo con autos por si encuentran algún tesoro, ahora veo una pareja de viejos muy viejos que se detienen en cada amontonamiento de cosas, miran con curiosidad, discuten y no se llevan nada.
la calidad y el estado de los muebles y trastos viejos obviamente varía con el nivel económico de cada zona, pero siempre hay cosas interesantes como sofás, cuadros, libros, electrodomésticos de todos los tamaños, maletas, juguetes, etc. etc.
(me asomo otra vez, y ya no está un horrible mueble en perfecto estado que bajó el del 2 B).
yo también tuve mi época de buscador de cosas, y la casa anterior estaba poblada de diversidad callejera, sólo una vez elegí mal y levanté dos mesas de peluquería esperando encontrarles una función, pero fracasé en el intento y volvieron a la calle 6 meses después.
(el equipo de música se lo están llevando dos adolescentes).
es un buena idea que libera espacio en las casas (para llenarlas con otras cosas), y permite que cada uno eliga lo que quiera (porque hay variedad), algunos reciclarán los muebles, otros encontrarán algo que necesiten, otros simplemente harán el safari en busca de alguna sorpresa, y otros volverán con las manos vacías.
(ahora alguien bajó en la vereda de enfrente un armario gigante de 3 puertas y un sofá antiguo en L, y ya un perro lo está bautizando).
el mes que viene a la misma hora, más.