lunes, 28 de mayo de 2007

domingo, 27 de mayo de 2007

Otro 25 de Mayo

parece que últimamente me dedico a hacer cosas raras, son las circunstancias.

por primera vez en tantos años me llegó una invitación para celebrar el 25 de mayo en la embajada.

no deja se ser una ironía que la reunión se realice en España, y que además de argentinos hubiera invitados y camareros locales.

y también que la residencia del embajador (lugar del evento) esté enfrente de la embajada de Inglaterra.

los tiempos cambian, y en lugar de locro y empanadas, había gambas con bolitas de melón, canapes exóticos, extraordinario jamón ibérico y demás delicias.

la buena idea fue que en el jardín habían montado una parrilla donde la carne argentina hacía gala de su presencia, claro que no era un asado y hubo que adaptarse al protocolo con sandwiches de lomito con chimichurri u otras salsas.

la sensación era contradictoria porque no parecía que estuviera ni en España ni en Argentina.

la fauna de compatriotas ahí reunidos era de una diversidad interesante, respecto a las mujeres destacaban las famosas barbies argentinas y las auténticas morochas que también aunque de otro modo adornaban la magnífica casona.

ignoro el criterio de las invitaciones, pero era raro.

algunos uniformados en sus trajes de acto oficial con medallas (?) incluidas, un par de curas, y una multitud tan amorfa como reconocible.

la casa tiene unos salones maravillosos, y la organización fue impecable.

el fuerte murmullo constante hacía difícil mantener alguna conversación de más de cinco minutos, y se estaba mejor en la sala de fumadores (léase jardín).

a los diplomáticos se los reconocía fácilmente por su acartonamiento, también a los artistas (?) que paseaban su ego esperando ser reconocidos, y a la gente pésimamente vestida obviamente.


cito solo a un supuesto empresario con su traje color caca, camisa verde y corbata amarilla, pero no tuve valor de fijarme en sus zapatos.

cada tanto algo te recordaba a la patria, como por ejemplo cuando escuché "che, boludo, no seas garca y traeme otro sangüichito".

cosas que pasan en las mejores familias.

lunes, 21 de mayo de 2007

domingo, 20 de mayo de 2007

Noche de los Museos




Hacía tiempo quería darme ese gusto, recorrer un museo de noche.

Tendrá su parte infantil, esa idea de aventura, misterio y descubrimiento que el sol no permite.

Nos decidimos pronto por el museo, descartamos los más clásicos como El Prado, o El Reina Sofía, y nos acercamos al Arqueológico.

(En general la gente va a ver cuadros, y son famosos mejor).

Una noche perfecta, con 20 primaverales grados y una tormenta indecisa dando vueltas por el cielo.

Como está a aproximadamente 2 km de casa, fue un placer ir andando.

Al llegar, el Museo era una fiesta. Cantidad de familias, grupos de adolescentes, parejas, viejas que nunca faltan, niños corretando por el jardín, y un concierto de los locos años veinte (contrabajo, guitarra y percusión)en la entrada,
apenas subir las escaleras un documental multimedia sobre la historia del Museo.

Las palabras mágicas para que mucha gente se acerque: Entrada libre y gratuita.

Y fue más que eso, porque los responsables se lo tomaron en serio. Organizaron un programa de actividades desde las 19,30 hasta medianoche.

Entre los visitantes se mezclaban trovadores de otras épocas, autores y personajes literarios que contaban/cantaban las cosas del mundo del que procedían.

Monólogos teatralizados en algunos lugares claves del Museo, y un concurso donde los chicos disfrutaban y los hacía investigar por las diferentes salas.

El desafío del Arqueológico es transformar la Historia en algo interactivo. Todos los fines de semana desarrolla actividades gratuitas para chicos desde los 7 años.
Desde charlas participativas, cuentos (mitos y leyendas,) hasta talleres sobre la vida cotidiana en la antiguedad.

Me pone contento que un Museo pueda ser algo más que una colección de cosas viejas. Y que no sea de acceso exclusivo para estudiosos, turistas y demás personajes típicos de esos lugares.

Si hubieran visto el entusiasmo de los chicos investigando y aprendiendo sin darse cuenta, el esfuerzo de los organizadores está recompenzado. Y felicito a los padres que los llevaron.

Una noche de sábado diferente.

lunes, 14 de mayo de 2007

sábado, 12 de mayo de 2007

Turismo rural

Nunca lo había hecho, tenía mis dudas como sería estar completamente desconectado.

Sin Internet, teléfono, TV y otras dependencias.

Ni playa y/o amigos por ahí.

Y tampoco museos, lugares emblemáticos y cosas por el estilo.

Fue mejor que bueno, recuperar la simpleza de los paseos por el río, subir a las montañas, y estar tirado mirando pasar las nubes.

Recuperar el olvidado hábito de la lectura, estar en contacto real con las personas y las cosas.

Escuchar el silencio de las noches, respirar el limpio y frío aire de montaña.

Alcanzar otro tipo de intimidad más íntima con la persona que viajás.

Otra luz y otro transcurrir del tiempo.

Disfrutar cada momento, sentir un cansancio agradable al fin del día.

Conectar con otro lugar y con uno mismo.

martes, 8 de mayo de 2007

lunes, 7 de mayo de 2007

km 352

la idea inicial era salir a las 7 de la mañana para llegar a la una de la tarde a Asturias.

todo estaba previsto: los hoteles pagados, el equipaje preparado, el auto lavado, el tanque lleno, y revisado tradicionalmente (gomas, aceite, agua).

la noche anterior pensamos que mejor saldríamos a las 8, y qué también podríamos llevar más cosas.

al bolso por persona, agregamos uno más de cosas comunes, y un PC portátil, y una caja con 20 CD, y un termo para tomar café (absurdo, ya lo sé).

y ya que había sitio, un par de impermeables y un backgammon.

8.05 estámos saliendo con gran entusiasmo.

una mañana de primavera, con agradables 15 grados.

era 1ro de mayo, las calles estaban casi desiertas, y la carretera casi para nosotros solos.

a los 200 km una parada para desayunar, buen café con tostadas.

seguimos el camino, y al no saber donde estamos y antes de entrar al camino de montaña, decidimos parar en un "área de descanso", saliendo de la ruta y en un desnivel más bajo.

al girar, el volante se traba y queda en una sola posición, frenamos, bajamos, puteamos y miramos el motor.

una correa enganchada con algo indefinido y la bomba de la dirección cubierta de un horrible líquido negro, mi teléfono sin bateria (qué es habitual en mi) y el de ella casi sin saldo.

pensamos, tomamos un café del termo, pensamos, y llamamos a un amigo para que nos cargue el teléfono, primer problema resuelto.

caminamos alrededor del auto y el líquido negro ya llegó al suelo formando una mancha de aspecto preocupante.

afortunadamente tenemos contratadado un seguro de asistencia en carretera.

lo primero es llamar a la grúa, pero no podemos decirle donde estamos y ni siquiera se ve la carretera principal.

se inicia un cuestionario absurdo del tipo ¿qué ven alrededor?, hay árboles?, cual fue el último cartel que recuerdan?, etc etc.

continúa la búsqueda, con llamados en ambas direcciones.

para un caminonero y se acerca a ver el auto, mira el motor, toca la correa, la bomba, el líquido negro (que huele, y después prueba y escupe)y hace su diagnóstico:
"no pueden seguir, esto tiene muy mala pinta"y agrega: "podrían haberse matado".

cuarenta minutos después llega el rescate.

una grúa enorme con un chofer en escala que parece tener cierto retraso mental (después comprobamos que sólo era tímido), se asoma al motor y nos explica el alcance de los daños, aclarando que "esa pieza hay que pedirla a la capital, y un par de días para traerla y unas horas para repararlo".

todos a la grúa con el auto enganchado detrás, salimos de la carretera rumbo a un pueblo del que nunca habíamos oido hablar, a 40 Km hacia ninguna parte.

nos comenta que estamos en el km 352 (dato muy útil si nos volvemos a quedar alguna otra vez exactamente ahí)

para nuestra sorpresa el seguro nos cubre (además obviamente de la grúa) el traslado hasta el lugar de destino o el retorno a Madrid.

deliberamos y decidimos seguir viaje.

el seguro nos propone un intinerario de taxi, tren y autobús o un auto por 24 hs, así que optamos por el auto.

pero tenemos que recogerlo en el aeropuerto de León a más de 50 km del taller de ese pueblo remoto.

larga etapa de coordinar con el seguro para que consiga un taxi y un auto de alquiler, pasa el tiempo y no hay noticias.

ya son las 2,30 de la tarde.

el hombre de la grúa comienza a soltarse y conversamos de Argentina, de las cigueñas, de los inmigrantes, de los emigrantes, de sus hijos, y cantidad de cosas por el estilo.

por fin llega el taxi (uno de los dos que tiene ese pueblo, que demoró porque estaba comiendo), así que bajamos el excesivo equipaje y todo al baúl del taxi menos el termo qué estúpidamente tiene café (ya tibio)

ya agotado de hablar tanto de Argentina, decido estar mudo, así que cedo la palabra y con monosílabos vamos llevando el viaje.

el taxista me pregunta "¿eres argentino?" , "Si", le digo, "pero como lo supo?", "porque lleva el mate" me dice.

le explico que es café pero ya la conversación es imparable, y con 50 km, por delante.

otra vez hablar de Argentina ("ese gran país, qué le pasó?"), de ahí a los inmigrantes y a los emigrantes, pasando por el Peronismo.

qué dificil de explicar que el turco es del mismo partido que el pingüino, y la pregunta de siempre "el peronismo es izquierda y derecha?", le cuento que cuando se lo preguntaron al General el respondió "un avión vuela con las dos alas", y que no es un partido sino un movimiento, donde caben ideologías bien diversas.

no lo entiende, me cuenta aquí "hay fachas o rojos, nada más".

trato de llevar el tema a los nidos de las cigueñas pero no lo consigo.

se nota que es un buen hombre y culto, así que la charla termina siendo interesante.

las 16,10 hs llegamos al mini aeropuerto de León.

hasta las 5 (o más tarde, nos dicen, no hay nadie en el mostrador de alquiler de autos).

el papeleo del seguro, muchos formularios, y nos cuenta que sólo tiene dos autos pero son de una gama superior.

así que a 17,40 salimos en un auto bastante más potente que mi Peugeot 206, es un opel grande con motor turbo diesel.

llamamos al hotel/casa rural para confirmar que llegaremos más tarde.

el auto no lo contralamos del todo, por el tamaño y la potencia.

en esas condiciones entramos al camino de alta montaña, una experiencia no recomendable.

pero como ya nos adaptamos, comienza a llover para que no nos aburramos.

así que paramos un poco, otros cafés y un bocata de lo que había.

la lluvia es constante pero tranquila, así que otra vez a la ruta.

total quedaban apenas otros 100 km.

vigilamos la velocidad de ese auto que tenía tendencia a superar los 150 km por hora sin darnos cuenta.

pasamos sin problemas la zona de montaña y llegamos al anteúltimo obstáculo: la Carretera del Cantábrico en obras.

sólo un carril habilitado y pasando en grupos mientras sorteamos un camino indicado con conos rojos, como un circuito de carrera.

pero sobrevivimos, y las 21,30 llegamos a nuestro destino, con frío y lluvia suave.

el hotel/casa rural cerrado, pensamos que era una pesadilla.

pero no, vimos una nota en la puerta donde nos daban un teléfono y ahí todo fue mejor.

nos dijo la clave de la puerta y en la recepción vacía habia una nota de bienvenida y las llaves de la habitación.

al entrar era muchísimo mejor de lo imaginado, una buhardilla impecable revestida en madera de verdad, otra nota donde nos invitaba una botella de champagne y bombones, y la calefacción encendida desde hacía unas horas.

así que nos dimos un inmejorable baño caliente, nos cambiamos y salimos a cenar.

se había restaurado el equilibrio del viaje.