lunes, 30 de abril de 2007

viernes, 27 de abril de 2007

El lector silencioso

hay épocas que tengo el absurdo hábito de recorrer los blogs de manera intuitiva, metódica o azarosa

y eso me lleva a descubrir infinidad de universos personales complementarios, incomprensibles o fascinantes.

puedo disfrutar, aburrirme o aterrarme.

tal vez en estas lecturas ligeras (qué falta de respeto) hay alguna frase que me llama la atención y sigo adelante.

pero si las primeras líneas no me seducen, cambio de blog imediatamente.
(también soy muy sensible a ciertos diseños, que me generan un rechazo de piel, -qué frivolidad-)

si creo que tengo algo que decir generalmente lo digo, pero hay páginas de las que por el motivo que sea sólo soy lector, un lector silencioso.

de toda esa selva de palabras, hay un lugar especial que visito con impropio silencio, pero igual nunca salgo indemne, cosas que ahí se escriben me abren en dos como si fueran un cuchillo afilado. Y sigo sin decir ni pío. En el fondo no se porque esta Duda .

lunes, 23 de abril de 2007

Monty Phyton 1969 - Ministerio de andares tontos

Monty Phyton 1969 - Ministerio de andares tontos

Algunos no los soportan,
otros creen que están sobrevalorados
otros no los conocieron en su primer época
otros en ninguna
y otros los aplaudimos de pie.




PD sólo lamento que el video venga con risas incorporadas.

sábado, 21 de abril de 2007

Chau viaje

A fines de abril pensaba estar caminando por Baires, pero no será así.

En los últimos cuatro años viajé para esa/esta fecha, es una época del año neutral (sin cumpleaños familiares, ni fiestas de fin de año), que me permite disfrutar del hermoso paisaje otoñal sin compromisos de ningún tipo.
Fue como un guión mal escrito, donde lo evidente es muy evidente para todos menos para el que lo escribió. Ahora el avión saldrá sin mí.
Una vez al año siempre aterrizo por allá, es como una necesidad de mantener los vínculos cara a cara.
Disfruto de antemano, comprando los regalos para mis sobrinos y hermanos, imaginado los encuentros con los amigos que me esperan, con la idea de descubrir lugares nuevos, y porque no decirlo con el cambio favorable.
También me amargo de antemano por cantidad de cosas que no quiero enumerar.
Pero sin duda, antes de octubre volveré.

viernes, 13 de abril de 2007

jueves, 12 de abril de 2007

viernes, 6 de abril de 2007

CORTAZAR


La patria


Esta tierra sobre los ojos,

este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles,

esta noche contínua, esta distancia.

Te quiero país tirado más abajo del mar, pez panza arriba,

pobre sombra de país, lleno de vientos,

de monumentos y espamentos,

de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos,

escupido curdela inofensivo puteando y sacudiendo baderitas,

repartiendo escarapelas en la lluvia, salpicando

de babas y estupor canchas de fútbol y ringsides.


Pobres negros.


Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego,

dónde el que come los asados y te tira los huesos.

Malandras, cajetillas, señores y cafishos,

diputados, tilingas de apellido compuesto,

gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, curas, escribanos,

centroforwars, livianos, Fangio solo, tenientes

primeros, coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos,

bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos,

secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, truco,

contraflor al resto. Y qué carajo,

si la casita era su sueño, si lo mataron en

pelea, su usted lo ve, lo prueba y se lo lleva.


Liquidación forzosa, se remata hasta lo último.


Te quiero, país tirado en la vereda, caja de fósforos vacía,

te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña

envuelto en la bandera que nos legó Belgrano,

mientras las viejas lloran en el velorio, y anda el mate

con su verde consuelo, lotería del pobre,

y en cada piso hay alquien que nació haciendo discursos

para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos.

Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos,

pobres blancos que viven un carnaval de negros,

qué quiniela, hermanito, en Boedo, en la Boca,

en Palermo y Barracas, en los puentes, afuera,

en los ranchos que paran la mugre de la pampa,

en las casas blanquedas del silencio del norte,

en las chapas de zinc donde el frío se frota,

en la Plaza de Mayo donde ronda la muerte trajeada de Mentira.

Te quiero país desnudo que sueña con un smoking,

vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga,

tercera posción, energía nuclear, justicialismo, vacas,

tango, coraje, puños, viveza y elegancia.

tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado

en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.

Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo

saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga,

no te metás, qué vachaché, dale que va, paciencia.

La tierra entre los dedos, la basura en los ojos,

ser argentino es estar triste,

ser argentinoes estar lejos.

Y no decir: mañana,

porque ya basta con ser flojo ahora.

Tapándome la cara

(el poncho te lo dejo, folklorista infeliz)

me acuerdo de una estrella en pleno campo,

me acuerdo de un amanecer de puna,

de Tilcara de tarde, de Paraná fragante,

de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos

quemando un horizonte de bañados.

Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles

cubiertas de carteles peronistas, te quiero

sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho,

nada más que de lejos y amargado y de noche.


Cortazar 1950